24 diciembre 2010
21 diciembre 2010
** Recuento
Este año fallé en muchas cosas, admití otras tantas y como en la mayoría de los casos, el saldo sigue siendo a favor. Con lo cual, sólo puedo pensar que soy afortunada.
Inicié el año con el propósito de empezar a escribir mi novela de ciencia ficción... aún sigue en dos renglones. Acepté la idea de que hay una energía que nos forma y nos rodea, y a veces contra la cual, no vale la pena luchar porque esa energía lleva su dirección sin importar nuestra existencia, ni deseos. Me acepté más espiritual. Me reencontré con personas que creía no volvería a ver, con aquellos que formaron parte de una etapa de mi vida que había preferido ignorar. Me vacuné contra la influenza. Finalmente me separé de el padre de mis hijos y eso fue como un GRAN peso menos encima, aún hay pendientes, pero el primer paso se dió. Comprendí la fuente de mis desdichas, tristezas, quebrantos, maldiciones... y desde ese momento, me quejo menos y veo más hacia dentro para resolver los obstáculos que se presenten en mi vida. Regresé a postear mis postales, compartiendo recuerdos e imágenes y aún quedan pendientes. Me reencontré con el cariño especial que siempre le he tenido a la música, pero que a últimos años pocas veces le había dedicado tiempo.
Acercándome a la mitad del año, una vez pasados unos meses de separación comencé el proceso de sanear mi mente para darle a mi corazón lo que necesitaba. Analicé y evalue mis errores, aciertos y al final, me di cuenta que siempre supe lo que quería, pero me negaba a escuchar mi parte emocional, todo lo racionalizaba. Me inicié en twitter, y después de un primer intento frustrante, regresé y aún no me he ido (aunque ganas a veces, no han faltado). Murió "Frida" y aún me pega, porque además de los recuerdos que tengo de ella, se mezclan con los de la familia y la etapa de mi vida en la que estuvieron muy presentes. Tomé más en serio mi negocio. Me acepté intolerante y aún sigo batallando para sentirme más pacífica. Me volví a enamorar... dos veces y dos veces no fui correspondida, pero como ya es mi costumbre, no permití sentirme mal por mucho tiempo. Les compartí parte de la experiencia de vivir con un alcohólico y aún es algo que me estremece emocionalmente recordarlo. Le dije adiós a la esperanza de retomar mi relación con un ex-novio y le dije hola a la esperanza de encontrar una nueva, lo llamé "Loco extraño". Volqué en esa imagen las cosas que deseaba en una relación, la manera en la que quería sentirme con él, le puse el contenido que yo deseaba y tiempo después apareció, con contenido extra y variables no consideradas, pero que por mucho es el tipo de personas con las que me gusta compartir lo que soy y el tiempo del que dispongo. "Loco extraño" eres más y mejor de lo que esperaba, también por ello me considero más que afortunada. Aprendí lo que es la fe y sigo aprendiendo de ella todos los días.
Ya finalizando este año, comencé procesos de aceptación de adentro hacia afuera, hay cosas que quiero cambiar y puedo, pero también hay otras que aunque pueda, no quiero porque me gusta que sigan así, no precisamente porque sean virtudes, sino porque son cosas que me hacen humana y porque no quiero que mi paz y felicidad siga dependiendo de cambiarlas, eso genera demasiado estres. La gente, es la gente, no la puedo cambiar pero no por eso la quiero toda a mi lado y esa es la razón por la que le adiós a dos amigos, a quienes estimo, pero que su carácter y modos de ser, me conflictuaban. Redescubrí mi amor, casi pasión, por escribir, y seguiré haciéndolo por el resto de mi vida... o lo que me quede de sentido común, lo que suceda al último.
Este año resumiendo aprendí a ser responsable de lo que hago, a sentir sin conflictuarme demasiado pero a sabiendas de las consecuencias de cómo lo expreso y me es más fácil encontrar felicidad. Hay amigos, los que se quedaron atrás, los que son de aquí, los que son de la 2.0 y a todos los aprecio por lo que me han compartido en el tiempo de conocerlos. Hay proyectos en mente, sueños otro tanto y como cada año, las ganas de descubrir lo que el camino trae por delante.
Inicié el año con el propósito de empezar a escribir mi novela de ciencia ficción... aún sigue en dos renglones. Acepté la idea de que hay una energía que nos forma y nos rodea, y a veces contra la cual, no vale la pena luchar porque esa energía lleva su dirección sin importar nuestra existencia, ni deseos. Me acepté más espiritual. Me reencontré con personas que creía no volvería a ver, con aquellos que formaron parte de una etapa de mi vida que había preferido ignorar. Me vacuné contra la influenza. Finalmente me separé de el padre de mis hijos y eso fue como un GRAN peso menos encima, aún hay pendientes, pero el primer paso se dió. Comprendí la fuente de mis desdichas, tristezas, quebrantos, maldiciones... y desde ese momento, me quejo menos y veo más hacia dentro para resolver los obstáculos que se presenten en mi vida. Regresé a postear mis postales, compartiendo recuerdos e imágenes y aún quedan pendientes. Me reencontré con el cariño especial que siempre le he tenido a la música, pero que a últimos años pocas veces le había dedicado tiempo.
Acercándome a la mitad del año, una vez pasados unos meses de separación comencé el proceso de sanear mi mente para darle a mi corazón lo que necesitaba. Analicé y evalue mis errores, aciertos y al final, me di cuenta que siempre supe lo que quería, pero me negaba a escuchar mi parte emocional, todo lo racionalizaba. Me inicié en twitter, y después de un primer intento frustrante, regresé y aún no me he ido (aunque ganas a veces, no han faltado). Murió "Frida" y aún me pega, porque además de los recuerdos que tengo de ella, se mezclan con los de la familia y la etapa de mi vida en la que estuvieron muy presentes. Tomé más en serio mi negocio. Me acepté intolerante y aún sigo batallando para sentirme más pacífica. Me volví a enamorar... dos veces y dos veces no fui correspondida, pero como ya es mi costumbre, no permití sentirme mal por mucho tiempo. Les compartí parte de la experiencia de vivir con un alcohólico y aún es algo que me estremece emocionalmente recordarlo. Le dije adiós a la esperanza de retomar mi relación con un ex-novio y le dije hola a la esperanza de encontrar una nueva, lo llamé "Loco extraño". Volqué en esa imagen las cosas que deseaba en una relación, la manera en la que quería sentirme con él, le puse el contenido que yo deseaba y tiempo después apareció, con contenido extra y variables no consideradas, pero que por mucho es el tipo de personas con las que me gusta compartir lo que soy y el tiempo del que dispongo. "Loco extraño" eres más y mejor de lo que esperaba, también por ello me considero más que afortunada. Aprendí lo que es la fe y sigo aprendiendo de ella todos los días.
Ya finalizando este año, comencé procesos de aceptación de adentro hacia afuera, hay cosas que quiero cambiar y puedo, pero también hay otras que aunque pueda, no quiero porque me gusta que sigan así, no precisamente porque sean virtudes, sino porque son cosas que me hacen humana y porque no quiero que mi paz y felicidad siga dependiendo de cambiarlas, eso genera demasiado estres. La gente, es la gente, no la puedo cambiar pero no por eso la quiero toda a mi lado y esa es la razón por la que le adiós a dos amigos, a quienes estimo, pero que su carácter y modos de ser, me conflictuaban. Redescubrí mi amor, casi pasión, por escribir, y seguiré haciéndolo por el resto de mi vida... o lo que me quede de sentido común, lo que suceda al último.
Este año resumiendo aprendí a ser responsable de lo que hago, a sentir sin conflictuarme demasiado pero a sabiendas de las consecuencias de cómo lo expreso y me es más fácil encontrar felicidad. Hay amigos, los que se quedaron atrás, los que son de aquí, los que son de la 2.0 y a todos los aprecio por lo que me han compartido en el tiempo de conocerlos. Hay proyectos en mente, sueños otro tanto y como cada año, las ganas de descubrir lo que el camino trae por delante.
19 diciembre 2010
** Regálate (2a Parte)
Hace tiempo me costaba mucho trabajo tocar a las personas y por supuesto, me causaba incomodidad que alguien, ajeno a mi familia, me tocara. Eso aunado a otras cuestiones mentales y emocionales, hacían de mí una persona huraña.
Creo que uno de los primeros recuerdos de cambio que tengo, es cuando mi mejor amiga, a propósito de ésto, me abrazaba y claro, yo me sentía incómoda.
Tiempo después, en terapia, la psicóloga me hizo analizar esta conducta. No sé aún por qué, pero sí se que dar un fuerte abrazo te cambia el mundo en un instante.
Así que si no tiene otra cosa mejor que hacer... en Navidad, vaya y abrácelos, que siempre hay alguien a quien dar un FUERTE Y EMOCIONAL ABRAZO, delo sin compromiso, delo sin esperar uno igual a cambio, delo y si no se siente bien después... siga dando muchos hasta perfeccionar la técnica, su salud mental, emocional y física se lo agradecerá. Y si lo siente, entonces seguro seguirá dándolos, aunque no sea 24 de diciembre, ni un cumpleaños, ni porque es aniversario... o similar.
Creo que uno de los primeros recuerdos de cambio que tengo, es cuando mi mejor amiga, a propósito de ésto, me abrazaba y claro, yo me sentía incómoda.
Tiempo después, en terapia, la psicóloga me hizo analizar esta conducta. No sé aún por qué, pero sí se que dar un fuerte abrazo te cambia el mundo en un instante.
Así que si no tiene otra cosa mejor que hacer... en Navidad, vaya y abrácelos, que siempre hay alguien a quien dar un FUERTE Y EMOCIONAL ABRAZO, delo sin compromiso, delo sin esperar uno igual a cambio, delo y si no se siente bien después... siga dando muchos hasta perfeccionar la técnica, su salud mental, emocional y física se lo agradecerá. Y si lo siente, entonces seguro seguirá dándolos, aunque no sea 24 de diciembre, ni un cumpleaños, ni porque es aniversario... o similar.
18 diciembre 2010
** Regálate (1 Parte)
Primera quincena de diciembre con aguinaldos muchos y las calles principales de las ciudades se congestionan de autos, gente que viene y va; tiendas iluminadas con cientos de lucecitas, todas ya con motivos navideños. Santacloses por aquí, por allá y por acullá, nuestra vista se llena de verdes, rojos y dorados. Sip, la Navidad se acerca y conforme pasan los días, el frenesí de las compras se apodera hasta de aquellos que convencidos decimos: "No me gusta la Navidad", "soy un grinch", "regale afecto, no lo compre".
Este año no sé si haya Navidad en mí o en todo caso, llevo dentro la Navidad desde hace unos meses, intento averigüarlo.
Esto del tiempo, invención humana; que para el resto de la fauna pasa bastante desapercibida, salvo claro, por los ciclos naturales de vida (comer, dormir, reproducirse, etc); también resulta como un verdugo si nuestros ciclos no coinciden con el que el resto de la humanidad marca. Mientras unos iniciamos año dentro de 13 días, los chinos lo harán por ahí de mediados de febrero (en nuestro calendario) y seguramente hay más ejemplos de ello.
Unos por no estar en ciclo, otros por cuestiones emocionales, el asunto es que parecen ir contra corriente y hasta pienso que es a propósito porque alguna vez así fui, así me pasó.
Si no lo sabe, se lo digo y en caso contrario, se lo recuerdo. Cuando niña, no celebré Navidad como tal, era atea, PERO en casa siempre había algo especial para cenar, también disfrutaba del beneficio del juguete para no sentirme tan rara con los demás niños (eso supongo pensaron mis padres, tendría que preguntarles para confirmar). Por eso mis padres me enseñaron a "regalar afecto, no comprarlo", que además fue frase de la Procuraduría Federal del Consumidor en los 80's, en una campaña sobre el Día de San Valentín.
Bueno, el asunto es, de nuevo llegó otra de esas fechas en que nos desbordamos en la calle, las tiendas, los gastos y los acumulados en las tarjetas de crédito (no aprendemos aún a utilizarlas). Viene enero y estamos tronándonos los dedos porque no alcanza para lo realmente necesario. Y curiosamente, esto se parece también a nuestras elecciones políticas, cada sexenio nos quejamos de lo mismo, en menor o mayor grado; cambiamos de partido político en el poder (federal, estatal o local) y ¿Qué crees? Al siguiente ciclo, es lo mismo.
Con lo cual, concluyo al respecto que, no es que haya crisis política o cuesta de enero... nosotros las generamos. Así que este año... "Regale afecto, no lo compre" y sea firme en esa decisión, en todo caso, cómprese mejor algo que seguramente sabrá qué SÍ necesita; deje de quejarse de las deudas, si no puede pagar todas, cubra unas y abone a otras; abra una cuenta de ahorros y abónele algo cada mes. Si aún se empeña en hacer regalos y gastos:
- Haga algo por un ser querido. Acompáñelo un día, platique con él, llévelo al cine, tomar un café, dar la vuelta y platicar, hacerle las compras, cuide sus hijos, corte y riegue su césped, lave su auto, cosa el botón que le falte a su pantalón, ayúdele a organizar sus cosas; inscríbalo en un curso que él/ella quizá no podría costear (pregunte su disponibilidad de tiempo); llévelo a un museo, cosas así. Si en todo el año no lo hizo HOY es un momento ideal y sí, procure hacerlo con más frecuencia. No sólo por él, también por usted.
- Hágale algo a su ser querido. Si le conoce lo suficiente, sabrá qué cosa regalarle o pregunte, que sin dejar de ser sorpresa puede darle un norte de algo que le gustaría tener. A mis sobrinas en sus XV y 18 años (las más grandes) les hice un video con música, fotografías ordenadas cronológicamente y como tenía audios de cuando eran bebés también los agregué. Hacerlo y regalarlo fue gratificante. Una mochila/lapicera de tela, una bufanda/gorro/manguito tejidos o cosidos; haga un collage con recortes de algo favorito en una libreta (para los que todavía asisten a la escuela); haga una compilación de música (por época, artista, estilo, etc); prepárele una comida especial; use imaginación, creatividad y sí, también se busca en internet, pero no para comprar sólo como lluvia de ideas, ¿ok?
Si nos hacemos esclavos del tiempo, al menos que sea eso mismo que le dediquemos a quienes decimos querer.
En el próximo post... el mejor regalo que he aprendido a dar.
Este año no sé si haya Navidad en mí o en todo caso, llevo dentro la Navidad desde hace unos meses, intento averigüarlo.
Esto del tiempo, invención humana; que para el resto de la fauna pasa bastante desapercibida, salvo claro, por los ciclos naturales de vida (comer, dormir, reproducirse, etc); también resulta como un verdugo si nuestros ciclos no coinciden con el que el resto de la humanidad marca. Mientras unos iniciamos año dentro de 13 días, los chinos lo harán por ahí de mediados de febrero (en nuestro calendario) y seguramente hay más ejemplos de ello.
Unos por no estar en ciclo, otros por cuestiones emocionales, el asunto es que parecen ir contra corriente y hasta pienso que es a propósito porque alguna vez así fui, así me pasó.
Si no lo sabe, se lo digo y en caso contrario, se lo recuerdo. Cuando niña, no celebré Navidad como tal, era atea, PERO en casa siempre había algo especial para cenar, también disfrutaba del beneficio del juguete para no sentirme tan rara con los demás niños (eso supongo pensaron mis padres, tendría que preguntarles para confirmar). Por eso mis padres me enseñaron a "regalar afecto, no comprarlo", que además fue frase de la Procuraduría Federal del Consumidor en los 80's, en una campaña sobre el Día de San Valentín.
Bueno, el asunto es, de nuevo llegó otra de esas fechas en que nos desbordamos en la calle, las tiendas, los gastos y los acumulados en las tarjetas de crédito (no aprendemos aún a utilizarlas). Viene enero y estamos tronándonos los dedos porque no alcanza para lo realmente necesario. Y curiosamente, esto se parece también a nuestras elecciones políticas, cada sexenio nos quejamos de lo mismo, en menor o mayor grado; cambiamos de partido político en el poder (federal, estatal o local) y ¿Qué crees? Al siguiente ciclo, es lo mismo.
Con lo cual, concluyo al respecto que, no es que haya crisis política o cuesta de enero... nosotros las generamos. Así que este año... "Regale afecto, no lo compre" y sea firme en esa decisión, en todo caso, cómprese mejor algo que seguramente sabrá qué SÍ necesita; deje de quejarse de las deudas, si no puede pagar todas, cubra unas y abone a otras; abra una cuenta de ahorros y abónele algo cada mes. Si aún se empeña en hacer regalos y gastos:
- Haga algo por un ser querido. Acompáñelo un día, platique con él, llévelo al cine, tomar un café, dar la vuelta y platicar, hacerle las compras, cuide sus hijos, corte y riegue su césped, lave su auto, cosa el botón que le falte a su pantalón, ayúdele a organizar sus cosas; inscríbalo en un curso que él/ella quizá no podría costear (pregunte su disponibilidad de tiempo); llévelo a un museo, cosas así. Si en todo el año no lo hizo HOY es un momento ideal y sí, procure hacerlo con más frecuencia. No sólo por él, también por usted.
- Hágale algo a su ser querido. Si le conoce lo suficiente, sabrá qué cosa regalarle o pregunte, que sin dejar de ser sorpresa puede darle un norte de algo que le gustaría tener. A mis sobrinas en sus XV y 18 años (las más grandes) les hice un video con música, fotografías ordenadas cronológicamente y como tenía audios de cuando eran bebés también los agregué. Hacerlo y regalarlo fue gratificante. Una mochila/lapicera de tela, una bufanda/gorro/manguito tejidos o cosidos; haga un collage con recortes de algo favorito en una libreta (para los que todavía asisten a la escuela); haga una compilación de música (por época, artista, estilo, etc); prepárele una comida especial; use imaginación, creatividad y sí, también se busca en internet, pero no para comprar sólo como lluvia de ideas, ¿ok?
Si nos hacemos esclavos del tiempo, al menos que sea eso mismo que le dediquemos a quienes decimos querer.
En el próximo post... el mejor regalo que he aprendido a dar.
10 diciembre 2010
** Te odio
Tengo en borrador pendiente algo sobre la confianza, porque el asunto entre hombres y mujeres se presentó... y aún seguirá así, porque ésto no me puede esperar.
Desde hace tiempo he creído que soy afortunada por que no hay nadie a quien odie y tampoco que me odie. Bueno, es que no he visto que nadie disponga de su tiempo para pensar, planear y llevar a cabo algo para hacerme algún mal. Quizá lo piense, pero ha sido más esa vibra la que podría haberme llegado que, realmente alguien se haga presente através de obras que repercutan en mi vida.
Pero desde hace poco me di cuenta que finalmente había alguien a quien odiar. Hay una sola persona en quien pienso, he depositado odio. Él no lo sabe, seguramente piensa que no soy capaz de semejante cosa. Después de tantos años, después de tantas trastadas y que esa mujer permaneciera sin provocarle el mayor mal a modo de pensarlo, planearlo y ejecutarlo; seguramente jamás sería capaz de hacerle daño ahora que ya no está en su vida, bueno... no como antes. Y no, no soy capaz.
Cuando me di cuenta que lo odiaba, creí que sería algo que se me pasaría. Un poco de tiempo, otro tanto que me sentía lo suficientemente plena como para no pensar más en ello. Pero, el constante cambio del universo me enseñó que no hay enemigo pequeño, ni controlable, ni previsible. El odio empezó a carcomerme...
Sabía que eso no estaba bien. No por lo que los demás pudieran pensar de mí, sólo por lo que sabía que estaba perdiendo de mí. Perdía la serenidad, el tiempo ideando la manera de hacerle daño, mi luz interior; perdía la alegría de ser, de sentir, de vivir...
Ayer en el intento de desahogar emocionalmente todo lo que sentía y pensaba respecto a él, escribí una carta. En ella vertí todo lo que creía estaba dentro. Usé las palabras altisonantes que nadie me ha escuchado decir, plasmé las ideas más fuertes y perturbadoras que podría un ser humano decir respecto a otra... honestamente, pretendí llegar al punto de soltar en llanto constante a fin de expiar ese sentimiento y fallé.
Al terminar, leí y releí lo escrito. Analicé, busqué intensificar los conceptos, las palabras y nada. Hasta este punto, supuse que mi odio era inconmensurable, porque seguía presente.
Me fui a dormir, digo que con la consciencia tranquila porque aunque por un momento pensé en "compartir" dicha carta con el destinatario, no lo hice.
Mi día lo inicié, con presiones sobre mis hijos (hacía frío y uno decía que aún tenía sueño), los llevé a la escuela, fui al dentista, regresé estuve en twitter un rato (sí, también tengo negocio pendiente con esa cosa) y ahí, con pretextos descargué parte de mi frustración. Cree mal "yu-yu". Al poco me sentí un poco tranquila, un poco "enmielada" (cosas del amor) y continué con la rutina de ir por los niños.
Al salir, mi hija llorando me dijo que le dolía mucho el estómago, me preocupé y traté de tranquilizarla para entender cuando me explicara lo que había pasado y el cómo se estaba sintiendo. Regresamos a casa para recoger los documentos que piden en el seguro (IMSS) y nos fuimos. Al llegar le envié un mensaje a su papá para avisarle y nos alcanzó más tarde. Esperamos poco menos de una hora y la atendieron. Cosa de infección en la garganta. Aunque no entiendo lo del estómago, pero bueno.
Una vez que bajó mi tensión, me di cuenta que su presencia me importaba poco, al menos no tanta como para a raíz del odio, generar más tensión. Y entonces, descubrí el origen de eso.
NO LO ODIO. Me cae mal, sí. Hace cosas con las que no estoy de acuerdo y me molesto por eso, pero no lo odio. Sé que podría ser capaz de hacerle daño, aunque al principio él no lo sabría, seguramente en algún punto de la vida, la verdad sería inevitable. Sé que puedo decirle tantas cosas negativas sólo por pretender hacerlo enfadar. Podría ser tan fácil como jalarle el hilo a una marioneta... pero no lo haré y no es por mis hijos, es por mí.
Volví a leer la carta y ahora me di cuenta que necesito responsabilizarme de la parte del show que me corresponde, que si bien él no es precisamente un dechado de virtudes, tampoco es un hombre malo, sólo mal encarrilado. Pero por eso, tampoco tengo control, ni perderé mi tiempo pensando en cómo cambiarlo o pensar sobre lo que no hace bien.
Descubrí que al hacerme responsable, también necesitaré perdonarme. Todo el show de odio, sólo es porque no me perdono haberme equivocado, porque no me perdono haberme fallado tantas veces, por permitir las cosas que no debí, por no tener aún los tremendos ovarios para no tenerle miedo y no enfrentarme a sus amenazas, la frustración de la que también hay que responsabilizarse y hacer algo al respecto.
Así que tengo trabajo para el cerebro y el corazón... que parece que no andan muy ocupados jajajaja... Las cosas que se necesiten hacer para continuar con mi vida y por consecuencia, aportarles seguridad y bienestar a mis hijos.
Desde hace tiempo he creído que soy afortunada por que no hay nadie a quien odie y tampoco que me odie. Bueno, es que no he visto que nadie disponga de su tiempo para pensar, planear y llevar a cabo algo para hacerme algún mal. Quizá lo piense, pero ha sido más esa vibra la que podría haberme llegado que, realmente alguien se haga presente através de obras que repercutan en mi vida.
Pero desde hace poco me di cuenta que finalmente había alguien a quien odiar. Hay una sola persona en quien pienso, he depositado odio. Él no lo sabe, seguramente piensa que no soy capaz de semejante cosa. Después de tantos años, después de tantas trastadas y que esa mujer permaneciera sin provocarle el mayor mal a modo de pensarlo, planearlo y ejecutarlo; seguramente jamás sería capaz de hacerle daño ahora que ya no está en su vida, bueno... no como antes. Y no, no soy capaz.
Cuando me di cuenta que lo odiaba, creí que sería algo que se me pasaría. Un poco de tiempo, otro tanto que me sentía lo suficientemente plena como para no pensar más en ello. Pero, el constante cambio del universo me enseñó que no hay enemigo pequeño, ni controlable, ni previsible. El odio empezó a carcomerme...
Sabía que eso no estaba bien. No por lo que los demás pudieran pensar de mí, sólo por lo que sabía que estaba perdiendo de mí. Perdía la serenidad, el tiempo ideando la manera de hacerle daño, mi luz interior; perdía la alegría de ser, de sentir, de vivir...
Ayer en el intento de desahogar emocionalmente todo lo que sentía y pensaba respecto a él, escribí una carta. En ella vertí todo lo que creía estaba dentro. Usé las palabras altisonantes que nadie me ha escuchado decir, plasmé las ideas más fuertes y perturbadoras que podría un ser humano decir respecto a otra... honestamente, pretendí llegar al punto de soltar en llanto constante a fin de expiar ese sentimiento y fallé.
Al terminar, leí y releí lo escrito. Analicé, busqué intensificar los conceptos, las palabras y nada. Hasta este punto, supuse que mi odio era inconmensurable, porque seguía presente.
Me fui a dormir, digo que con la consciencia tranquila porque aunque por un momento pensé en "compartir" dicha carta con el destinatario, no lo hice.
Mi día lo inicié, con presiones sobre mis hijos (hacía frío y uno decía que aún tenía sueño), los llevé a la escuela, fui al dentista, regresé estuve en twitter un rato (sí, también tengo negocio pendiente con esa cosa) y ahí, con pretextos descargué parte de mi frustración. Cree mal "yu-yu". Al poco me sentí un poco tranquila, un poco "enmielada" (cosas del amor) y continué con la rutina de ir por los niños.
Al salir, mi hija llorando me dijo que le dolía mucho el estómago, me preocupé y traté de tranquilizarla para entender cuando me explicara lo que había pasado y el cómo se estaba sintiendo. Regresamos a casa para recoger los documentos que piden en el seguro (IMSS) y nos fuimos. Al llegar le envié un mensaje a su papá para avisarle y nos alcanzó más tarde. Esperamos poco menos de una hora y la atendieron. Cosa de infección en la garganta. Aunque no entiendo lo del estómago, pero bueno.
Una vez que bajó mi tensión, me di cuenta que su presencia me importaba poco, al menos no tanta como para a raíz del odio, generar más tensión. Y entonces, descubrí el origen de eso.
NO LO ODIO. Me cae mal, sí. Hace cosas con las que no estoy de acuerdo y me molesto por eso, pero no lo odio. Sé que podría ser capaz de hacerle daño, aunque al principio él no lo sabría, seguramente en algún punto de la vida, la verdad sería inevitable. Sé que puedo decirle tantas cosas negativas sólo por pretender hacerlo enfadar. Podría ser tan fácil como jalarle el hilo a una marioneta... pero no lo haré y no es por mis hijos, es por mí.
Volví a leer la carta y ahora me di cuenta que necesito responsabilizarme de la parte del show que me corresponde, que si bien él no es precisamente un dechado de virtudes, tampoco es un hombre malo, sólo mal encarrilado. Pero por eso, tampoco tengo control, ni perderé mi tiempo pensando en cómo cambiarlo o pensar sobre lo que no hace bien.
Descubrí que al hacerme responsable, también necesitaré perdonarme. Todo el show de odio, sólo es porque no me perdono haberme equivocado, porque no me perdono haberme fallado tantas veces, por permitir las cosas que no debí, por no tener aún los tremendos ovarios para no tenerle miedo y no enfrentarme a sus amenazas, la frustración de la que también hay que responsabilizarse y hacer algo al respecto.
Así que tengo trabajo para el cerebro y el corazón... que parece que no andan muy ocupados jajajaja... Las cosas que se necesiten hacer para continuar con mi vida y por consecuencia, aportarles seguridad y bienestar a mis hijos.
07 diciembre 2010
** Sin guerras pero sí con sexo
EL SIGUIENTE TEXTO LO TOMÉ SIN PERMISO DEL BLOG: BLOGUEANDO
Salvemos a las mujeres
por Luis Fernando Veríssimo
El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.
Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.
Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:
1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que la aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.
2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa, la Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombres y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro.
Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.
3. Flores:
También hacen parte del menú, la Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Casese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito:
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron).
Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo.
Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted.
No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.
7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted se llevará una patada en el trasero.
8. Acepte:
las Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.
¡Sólo tiene mujer quien puede!
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"Y LA GUERRA DE SEXOS EMPEZÓ"
Ayer en twitter alguien decía: "El problema masculino es que se engañan por las apariencias. Deberían aprender a leer entre líneas. (Un poquito más de psicología femenina.)"
Yo: Y visceversa... no es problema de género, sólo de educación... de esa que se da de padres y madres a hijos
Ella: Sí, de acuerdo! Pero no me vas a negar que a los hombres las cosas les entran más por los ojos...
Yo: Si es por ojos... las mujeres somos iguales. Generalizando, no conozco a ninguna que no sea atraída por un hombre guapo
Ella: Deberías hablar con mis amigas... jajaja dicen que todos mis novios eran feos ;-)
Yo:Sólo hablo de ver. En términos de relaciones, somos iguales... a la hora crucial, no nos vamos con las apariencias. Un hombre podrá tener una novia hermosa, muy guapa... pero dependerá de la sustancia en los dos si la relación perdura o no. En todo caso, tus amigas apoyan lo que te digo... también se fijaron en el físico. Aprender sobre relaciones no tiene exclusividad genérica.
Y de pronto, de nuevo las diferencias no diferenciables entre hombres y mujeres. Hombres y mujeres, somos distintos, sí... también somos iguales, sí... y aprender en dónde estriban esas diferencias e igualdades podría reducir los malos entendidos.
En el caso del texto, que está muy lindo y que tanto hombres como mujeres podemos tomar cosas para aprender y entender al prójimo, también se me ocurre pensar que de un hombre se puede hacer un "manual" similar...
1. Hábitat:
El hombre no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulado, huirá o morirá por dentro. En su DNA lleva la carga de la poligamia, pero no por ello la utilizará a diestra y siniestra. Usted jamás tendrá la posesión sobre un hombre; lo que lo va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada con confianza, apoyo, cariño, sexo, comunicación y comprensión. No necesariamente en ese orden de importancia. Tiende más a ser gregario, buscar sus similares y querer compartir tiempo con ellos. Nada con exceso, todo con medida. Usted, no es todo su mundo, como él tampoco debería ser el suyo.
2. Alimentación correcta:
Su madre será en la mayoría de los casos, el sazón a seguir. No luche con ella, hágala su cómplice y en su defecto, dese tiempo para saber qué es lo que él apetece. Los hombres, lo siento, no dejan de sacar al niño que llevan dentro (como si nosotras nos excluyera). También aprecia el tiempo que se le dedica a sus alimentos, a sus "cosas" y a sus emociones (sin criticarlo).
En reciprocidad a la seguridad que él le provee, y por principio de salud emocional propia, no deje de sentirse bonita, un poco de maquillaje, una sonrisa a su llegada, tóquelo frecuentemente, acarícielo. Y sí, si se trata de sexo, no sea complaciente, sea cómplice.
3. Juguetes:
A diferencia de las mujeres, que así como lo veo, resultamos más materialistas que ellos, no requieren tantas cosas, un poco de tiempo, espacio y respeto de sus emociones. Valorar sus esfuerzos, las cosas que hace o deja de hacer, reconocerle sus logros y aspiraciones, ser compañera, amiga, amante... Claro, sus "juguetes" son más caros, pero algún defecto habría que tener, no? (jajajaja)
4. Respete la naturaleza:
¿No soportas a sus amigos y sus salidas? Cásese con una mujer, así se acompañarán... hasta el baño. Necesitan su espacio, sus amig@s, sus cosas y el respeto de hacer sus cosas sin tantas críticas. Si quiere vivir con un hombre, prepárese para eso. Deje espacio para que él le pida ayuda, no la provea en automático como lo haría con una amiga, ellos no siempre son así.
5. No restrinja su vanidad:
No importa si no pasa horas en la estética, poniéndose cremas o comprando ropa. Su estilo es SU ESTILO y como tal, sólo debe respetarse. Comprenda todo esto y apóyelo. Para los metrosexuales, es igual... y hasta pueden intercambiar consejos de belleza (que también se vale, qué no?)
6. El cerebro masculino no es un mito:
Debajo de la brabuconería, la vanidad, el egocentrismo, la aparente insensibilidad... SIEMPRE hay un ser que necesita más de una de lo que él mismo pueda aceptar públicamente. No permita que deje de ser él mismo por complacerla, tampoco lo exija.
7. No haga sombra sobre él...
Si usted quiere ser un gran mujer permita que un hombre esté a su lado, nunca delante ni detrás. Sus logros son propios y cuando los comparta, agradézcalo. Jamás, por ningún motivo, le eche en cara que no gana lo suficiente, quizá su escala para valorarlo está desvirtuada.
8. Acepte:
Él sabe que, preservando y cultivando a la mujer, él estará salvándose a sí mismo... ¿lo sabe usted?
Se me ocurren más cosas para hacerle saber a un hombre que se le ama y se le aprecia... pero como somos diferentes, lo dejamos para asuntos privados ñ_ñ y particulares.
Salvemos a las mujeres
por Luis Fernando Veríssimo
El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.
Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.
Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:
1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que la aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.
2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa, la Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombres y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro.
Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.
3. Flores:
También hacen parte del menú, la Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Casese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito:
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron).
Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo.
Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted.
No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.
7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted se llevará una patada en el trasero.
8. Acepte:
las Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.
¡Sólo tiene mujer quien puede!
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"Y LA GUERRA DE SEXOS EMPEZÓ"
Ayer en twitter alguien decía: "El problema masculino es que se engañan por las apariencias. Deberían aprender a leer entre líneas. (Un poquito más de psicología femenina.)"
Yo: Y visceversa... no es problema de género, sólo de educación... de esa que se da de padres y madres a hijos
Ella: Sí, de acuerdo! Pero no me vas a negar que a los hombres las cosas les entran más por los ojos...
Yo: Si es por ojos... las mujeres somos iguales. Generalizando, no conozco a ninguna que no sea atraída por un hombre guapo
Ella: Deberías hablar con mis amigas... jajaja dicen que todos mis novios eran feos ;-)
Yo:Sólo hablo de ver. En términos de relaciones, somos iguales... a la hora crucial, no nos vamos con las apariencias. Un hombre podrá tener una novia hermosa, muy guapa... pero dependerá de la sustancia en los dos si la relación perdura o no. En todo caso, tus amigas apoyan lo que te digo... también se fijaron en el físico. Aprender sobre relaciones no tiene exclusividad genérica.
Y de pronto, de nuevo las diferencias no diferenciables entre hombres y mujeres. Hombres y mujeres, somos distintos, sí... también somos iguales, sí... y aprender en dónde estriban esas diferencias e igualdades podría reducir los malos entendidos.
En el caso del texto, que está muy lindo y que tanto hombres como mujeres podemos tomar cosas para aprender y entender al prójimo, también se me ocurre pensar que de un hombre se puede hacer un "manual" similar...
1. Hábitat:
El hombre no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulado, huirá o morirá por dentro. En su DNA lleva la carga de la poligamia, pero no por ello la utilizará a diestra y siniestra. Usted jamás tendrá la posesión sobre un hombre; lo que lo va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada con confianza, apoyo, cariño, sexo, comunicación y comprensión. No necesariamente en ese orden de importancia. Tiende más a ser gregario, buscar sus similares y querer compartir tiempo con ellos. Nada con exceso, todo con medida. Usted, no es todo su mundo, como él tampoco debería ser el suyo.
2. Alimentación correcta:
Su madre será en la mayoría de los casos, el sazón a seguir. No luche con ella, hágala su cómplice y en su defecto, dese tiempo para saber qué es lo que él apetece. Los hombres, lo siento, no dejan de sacar al niño que llevan dentro (como si nosotras nos excluyera). También aprecia el tiempo que se le dedica a sus alimentos, a sus "cosas" y a sus emociones (sin criticarlo).
En reciprocidad a la seguridad que él le provee, y por principio de salud emocional propia, no deje de sentirse bonita, un poco de maquillaje, una sonrisa a su llegada, tóquelo frecuentemente, acarícielo. Y sí, si se trata de sexo, no sea complaciente, sea cómplice.
3. Juguetes:
A diferencia de las mujeres, que así como lo veo, resultamos más materialistas que ellos, no requieren tantas cosas, un poco de tiempo, espacio y respeto de sus emociones. Valorar sus esfuerzos, las cosas que hace o deja de hacer, reconocerle sus logros y aspiraciones, ser compañera, amiga, amante... Claro, sus "juguetes" son más caros, pero algún defecto habría que tener, no? (jajajaja)
4. Respete la naturaleza:
¿No soportas a sus amigos y sus salidas? Cásese con una mujer, así se acompañarán... hasta el baño. Necesitan su espacio, sus amig@s, sus cosas y el respeto de hacer sus cosas sin tantas críticas. Si quiere vivir con un hombre, prepárese para eso. Deje espacio para que él le pida ayuda, no la provea en automático como lo haría con una amiga, ellos no siempre son así.
5. No restrinja su vanidad:
No importa si no pasa horas en la estética, poniéndose cremas o comprando ropa. Su estilo es SU ESTILO y como tal, sólo debe respetarse. Comprenda todo esto y apóyelo. Para los metrosexuales, es igual... y hasta pueden intercambiar consejos de belleza (que también se vale, qué no?)
6. El cerebro masculino no es un mito:
Debajo de la brabuconería, la vanidad, el egocentrismo, la aparente insensibilidad... SIEMPRE hay un ser que necesita más de una de lo que él mismo pueda aceptar públicamente. No permita que deje de ser él mismo por complacerla, tampoco lo exija.
7. No haga sombra sobre él...
Si usted quiere ser un gran mujer permita que un hombre esté a su lado, nunca delante ni detrás. Sus logros son propios y cuando los comparta, agradézcalo. Jamás, por ningún motivo, le eche en cara que no gana lo suficiente, quizá su escala para valorarlo está desvirtuada.
8. Acepte:
Él sabe que, preservando y cultivando a la mujer, él estará salvándose a sí mismo... ¿lo sabe usted?
Se me ocurren más cosas para hacerle saber a un hombre que se le ama y se le aprecia... pero como somos diferentes, lo dejamos para asuntos privados ñ_ñ y particulares.
04 diciembre 2010
** Instantáneas... rosas y esponjosas
Que el tiempo vuele, porque ahora tenemos alas.
Descubriendo los abrazos escondidos dentro de ti
Digo que te amo, pero ya no te amo... lo que siento, no tiene nombre
Al otro extremo del corazón también estás
Haciendo contacto en el corazón encontré tu voz
Amor matemático, cuando la diferencial tiende a ti
¿Para qué seguir soñando si lo que he soñado está en ti?
Si tu voz fuera luz, vámonos a lo oscurito
Me quedé en silencio para encontrar el camino a tu corazón
Un instante es tu mirada, el roce de tu mano, un beso... te amo en eternidad
Descubriendo los abrazos escondidos dentro de ti
Digo que te amo, pero ya no te amo... lo que siento, no tiene nombre
Al otro extremo del corazón también estás
Haciendo contacto en el corazón encontré tu voz
Amor matemático, cuando la diferencial tiende a ti
¿Para qué seguir soñando si lo que he soñado está en ti?
Si tu voz fuera luz, vámonos a lo oscurito
Me quedé en silencio para encontrar el camino a tu corazón
Un instante es tu mirada, el roce de tu mano, un beso... te amo en eternidad
** Voluntad
No es mi santa voluntad... es la voluntad que no acepta "NO" por respuesta y si es mi última voluntad, que se diga que tuvo una fuerte voluntad.
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