26 diciembre 2011

** Artesanías


ARTESANO:
(Del Italiano artigiano).
1. adj. Perteneciente o relativo a la artesanía.
2. m. y f. Persona que ejercita un arte u oficio meramente mecánico. U. modernamente para referirse a quien hace por su cuenta objetos de uso doméstico imprimiéndoles un sello personal, a diferencia del obrero fabril.

Los artesanos se caracterizan por usar materiales típicos de su zona de origen para fabricar sus productos. De esta manera la artesanía cual embajadora, refleja la identidad de cada región y promueve la cultura de cada pueblo viajando alrededor del mundo.


Un jarro de talavera, un alebrije en papel maché, un joyero de madera, una lancha de lámina, un juego de equipales, cerámica representando al sol y luna juntos, un búho en madera "piedra", un bordado oaxaqueño, una momia de caramelo... La lista es muy grande,  y cada región o pueblo tiene su propia representación en ellas, las artesanías.


No importa si los elementos son pocos y difíciles de manejar, el artesano utiliza su ingenio y en muchos casos, elabora las herramientas que le son requeridas para obtener la pieza que desea. Prueba técnicas, nuevos materiales; hereda procesos, herramientas, lugares de trabajo, el oficio.

Conocer el proceso, el tiempo de elaboración y la cantidad de tiempo hombre que se invierte en una artesanía, nos da en ocasiones la referencia sobre su precio monetario, pero pocas veces, sobre su precio creativo.

Además se enfrentan a otros problemas que no tienen que ver con su oficio. Los intermediarios que se aprovechan de la confianza e incluso de su ignorancia para comprar barato y venden caro, obteniendo ellos el mayor beneficio. La falta de políticas y de la ejecución de leyes que protejan o regulen su labor, su mercadería. A mercantes a quienes el precio les parece injusto, sin considerar todas las variantes que el artesano tomó para tasarlo. Incluso, a toda esa llamada tecnología y desarrollo que poco a poco va convirtiendo a una artesanía en un objeto sólo de adorno peculiar.

Y también está el otro lado de la moneda, cuando sus prácticas atentan contra el ecosistema. No consuman productos de marfil, ni aquellos que representen el matar algún animal para su elaboración (debe haber manera de certificarlos). Si bien, no es la solución al problema, al menos disminuirá su consumo y quizá, la cargada curva de oferta y demanda, sea más a favor del planeta.