viernes 20 de enero de 2012

**Los cerdos no vuelan

Todas las noches procuro leerles algo a mis hijos. Turnamos las noches para que cada uno elija su libro o cuento preferido, pero la verdad el mío es "Los cerdos no vuelan" - "Pigs can't fly" del diseñador Ben Cort. 

La historia es sobre un cerdito que está aburrido, pasea un rato, encuentra una jirafa, la observa y cree que sería genial, ser una. Usa unos zancos para parecerlo. Luego de un rato, se encuentra una cebra y ésta le dice que él no puede ser una jirafa porque es un cerdo. Él se molesta y al poco, se cae. Así va encontrando nuevos animales e intentando ser uno de ellos, y cada uno le aplica la misma respuesta: "eres un cerdo". Al final, cae en el lodo y llora un poco pensando que los cerdos, siendo lo que son, no se divierten...justo después un cerdito le enseña a revolcarse en el lodo y es cuando se da cuenta que es lo más divertido del mundo.



Me gusta la historia porque como padre te da pie a reflexionar con los niños. 


Por un lado, es sano aceptar lo que somos y el cómo somos, pero ¿cómo somos? o ¿cómo nos hicieron? o ¿cómo decidimos hacernos? 

Cada vez es más difícil ser seres planos, sin matices, sin influencias de todo el mundo, pregúntenles a los chinos cómo les fue cuando se "abrieron" a occidente en la década de los 70's. 



Por otro lado, algo que no nos enseñan es a ser responsables de lo que somos o de lo que queramos ser. La mayoría nos escudamos en las cosas que nos enseñaron nuestros padres, en la escuela, de lo que "aprendimos" en la vida. Ok, todas son lecciones, quizá todas las aprendimos, pero al final cada uno es responsable por las elecciones que hace y éstas incluyen lo que somos. La violencia se aprende en casa, pero si está ya generándote problemas con los demás, entonces probablemente no es una lección que debas aplicar del mismo modo. Claro, no a todos nos detona igual el saber que hay cosas que aunque las hayas aprendido en la vida, sin importar su origen, tienes la libre elección de aplicarlas o no, y en cualquiera de los casos, no podemos librarnos de las consecuencias de ello... SIEMPRE seremos responsables de nuestros actos, conscientes o inconscientes, recién aprendidos o no. Podemos ser cerdos, pero no necesariamente comportarnos como todos ellos. 

Ok, somos flacos, robustos, morenos, altos... y todo eso que desde que nacimos son parte de nosotros, incluso las enfermedades que heredamos que podrían o no desarrollarse en nuestra vida. Toda esa información del ADN de nuestros padres, ahí estará, ahí seguirá y hasta ahora, no hay posibilidades de cambiar la cadena. Existen procedimientos quirúrgicos, medicamentos y químicos, tratamientos estéticos, trucos de maquillaje y ropa... para que al final, la transformación sea mágica. Sí, también eso somos. Hay seres a gusto con su físico y hay quienes irían de un retoque hasta una "hojalatería" completa de carrocería y chasis. Si por salud, es necesaria, aceptamos bien la intervención quirúrgica; en caso contrario, hablamos sobre baja autoestima, falta de aceptación, modelos erróneos, etc. etc. Determinar qué es saludable o no, le corresponde más a los profesionales, por eso confiaría más en un cirujano plástico que trabaja en conjunto con psicólogos, terapeutas y hasta modistas, me atrevo a pensarlo, para dar asesoría a un paciente.

Y está el otro lado, a aquellos que se atreven a usar el ingenio y la creatividad para demostrar que muchas veces que pensamos que "no podemos", la realidad... o los trucos de la realidad, demuestran que sí se puede.