23 febrero 2012

**La solución... sin mentiras


¿Cómo amar a alguien a quien realmente no aceptas como es? Miente.

¿Cómo prometer amor eterno si no sabes lo que es amar? Miente.

¿Cómo encontrar las palabras para consolar a quien no te importa su vida? Miente.

¿Cómo sonreír cuando te sientes triste y nostálgico? Miente.

¿Cómo decir que todo en esta vida tiene solución mientras tu mundo se derrumba? Miente.

¿Cómo mirar a los ojos, sonreír y decir que todo está bien cuando no lo está? Miente.

Para estas cosas y más, miente. A las personas les gusta que les mientas, para ser felices, para seguir con sus vidas sin muchas preocupaciones, miénteles para que sigan creyendo que todo principio puede ser eterno, miénteles para recordarles que sus tragedias tienen fin, miénteles con un Dios, miénteles con el amor incondicional, miénteles con historias de éxito que no existen, miénteles con canciones que hablan de eso que se supone siempre pasa en la vida, miénteles diciéndoles que no están solos, miénteles convenciéndolos con que las cosas traerán felicidad, miénteles sin resoluciones justas porque algún día llegará la justicia, miénteles diciéndoles que los extrañas, miénteles diciendo que el físico no importa, miénteles diciéndoles que son especiales, miénteles con promesas de futuros mejores, miénteles con una moneda, miénteles con un beso o un abrazo, miénteles al teléfono o en la tele, miénteles en un papel o con las palabras. Miénteles, sólo miénteles y sigue con tu vida.